Adiós a ti, Margaret Price.

DAME MARGARET PRICE (1941-2011)

Hace poco menos de una hora, me enteré que la soprano galesa Margaret Price ha fallecido hoy, 28 de Enero, a los 69 años.

Desafortunadamente, no poseo más información al respecto, sin embargo, la fuente de donde la obtuve no suele equivocarse (si, el blog de la Cieca).

Recuerdo que escuché por vez primera la voz de Price en una gran grabación de la ópera Der Freischütz de Weber, dicho título no esta precisamente dentro de mis favoritos, pero la carnosa voz y el aterciopelado timbre de la soprano principal (así es, Margaret Price) me cautivó.

Eclipsada por muchas de sus contemporáneas, Margaret Price se destacó como soprano lírica en el repertorio verdiano, encarnando muchas heroínas del de Buseto.  También llegó a tocar el repertorio belcantista, verista y romántico alemán, grabando incluso la Isolde. También fue reconocida como una consumada liederista.

Una gran pérdida para el mundo lírico, cuyo firmamento ha ido perdiendo inevitablemente (pero de manera muy rápida) sus estrellas.

D.E.P.

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Published in: on enero 29, 2011 at 12:36 pm  Comments (1)  

Juan Diego Flórez

Debo admitir que no soy precisamente un diletante de las voces masculinas (a no ser que sean de contratenor), aunque ello no me impide reconocer las cualidades y belleza de un timbre, pertenezca a un hombre o una mujer.

También confieso que tenía cierta reticencia a conocer más a fondo el arte de Juan Diego Flórez, puesto que cada escucha no podía objetarle nada en lo vocal, pero tampoco lograba conectar con él, supongo que se debe a que no es tan carismático como otros (léase Villazón, a quien entonces lo tenía en un pedestal). Todas esas barreras fueron derrumbadas cuando escuché esto:

Me es difícil imaginar que las primeras presentaciones vocales de Flórez fueran con canciones de Led Zepellin y Los Beatles cuando siempre lo he visto haciendo con la coloratura lo que se le da la gana (bueno, es un decir).

Nacido de padres artistas en 1973 en la capital de Perú, Juan Diego Flórez Salom realizó sus estudios vocales en el Conservatorio Nacional de Música de Lima en 1990 alentado por su profesor Genaro Chumpitzi, a quien había conocido en educación secundaría y que le había dado sus primeras lecciones de impostación vocal y ayudado a participar en eventos. Ya dentro del Conservatorio, logró cantar como solista en la Misa de Coronación de Mozart y en la Petite Messe Solennelle de Rossini.

Comienza sus estudios en el Instituto Curtis de Filadelfia, E.E. U.U. en 1993, donde participó en algunas representaciones estudiantiles cantando papeles del repertorio belcantista (mismo repertorio que aún hace), incluso tomó clases con la respetada Marilyn Horne. Es en 1994 cuando Flórez conoce al tenor (también peruano) Ernesto Palacio, quien lo invita a la grabación de la ópera Il Tutore Burlato de Martin i Soler. Desde entonces es maestro y mentor de Flórez.

Con 23 años y una pequeña participación en la ópera rossiniana Ricciardo e Soraide en el Rossini Festival que se realiza anualmente en la ciudad de Pésaro, Flórez tiene que reemplazar a Bruce Ford en el papel del tenor principal en Matilde di Shabran, llegándole de manera inesperada (como suele sucederle a las grandes estrellas) la aprobación del público y el éxito inminente. Ese mismo año debuta en el prestigioso Teatro alla Scala de Milán como Il Cavaliere Danese en Armide de Glück, desde entonces, su carrera internacional ha venido en ascenso, siguiéndose sus debuts en importantes casas de ópera, como la Wiener Staatsoper y la MET Opera de Nueva York.

Juan Diego ha sido distinguido con diferentes premios y condecoraciones, tanto de su natal Lima como de muchos países europeos. Además, ha logrado hacerse de un lugar dentro de los grandes nombres operísticos, al grado que Plácido Domingo lo ha nombrado como “el tenor ligero más grande de todos los tiempos” y el desaparecido Luciano Pavarotti lo consideró como su posible “sucesor” (algo que nunca terminé de entender, ya que apenas si comparten repertorio). Ha compartido el escenario (y realizado grabaciones) tanto con figuras consagradas como Edita Gruberová y con colegas contemporáneos como Natalie Dessay, Annick Massis, Cecilia Bartoli, etc.

Todo esto ha sido gracias a la técnica vocal y a la brillantez de su timbre, su exquisito fraseo, la perfecta dicción en italiano y francés (idiomas en los que más ha cantado), su facilidad en la coloratura y su destacable fiato. Estás características lo vuelven como el cantante ideal para abordar el repertorio belcantista con especial énfasis en Rossini (del cual, ha cantado gran número de sus óperas), aunque también ha cantando en óperas de Bellini, Donizetti, llegando a Verdi y Puccini. Ha realizado algunas incursiones en pequeños papeles mozartianos y franceses, compositores que tiene planeado cantar más en el futuro, sin olvidarse de los anteriores.

Personalmente, me gusta mucho la voz de Juan Diego Flórez. Es un correcto actor y un cantante más que solvente, tal vez sea ésta cualidad la que más valoro en él, ya que logra transmitir con la voz y sus exactitudes respecto a la partitura y comunicarse con la audiencia. Considero que es un cantante que puede verse, pero que definitivamente puede disfrutarse más en la mera escucha. Destaco sus creaciones como Il Conte Almaviva de Il Barbiere di Siviglia, Don Ramiro en La Cenerentola (ambas de Rossini), Tonio en La Fille du Régiment de Donizetti y Elvino en La Sonnambula de Bellini.

A fin de recrearse con su arte, les dejo este recital que se llevo a cabo en Paris el 20 de octubre de 2004. Acompañado de la Orchestre Nacionale de France y el Choeur de Radio France y dirigido por Enrique Mazzola, Flórez ofrece parte de su mejor repertorio, cantando arias de Il Barbiere di Siviglia, Il signor Bruschino, Semiramide y La Cenerentola de Rossini, Le Fille du Régiment, L’Elisir d’Amore y Rita de Donizetti, Rigoletto de Verdi y como encore la famosa canción Granada de Agustín Lara. Una verdadera gozada (perdón por la expresión, pero solo así se me ocurre describir estas grabaciones).

 

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Published in: on enero 15, 2011 at 12:01 pm  Dejar un comentario  

J’ai Versé le Poison dans cette Coup d’Or

Se presume que Cléopâtre fue la última ópera completa compuesta por Jules Massenet. Tuvo su prémiere dos años después de la muerte del compositor (Massenet murió en 1912), siendo la segunda de las tres óperas estrenadas de manera póstuma a su muerte (Panurge se estrenó en 1913 y Amadís en 1922) en la Ópera de Monte Carlo. Fue la rusa Maria Kuznetsova la encargada de cantar el papel principal.

Desgraciadamente, dichos títulos no han corrido con la suerte de ser famosos y por ende, formar parte del repertorio mundial, gracias a las escazas representaciones que han tenido. La historia se centra en el conocido romance entre la reina egipcia y el militar romano Marco Antonio, con algunas variaciones en favor de hacerla más dramática. De éste título, se desprende la que es quizá su única aria destacable, títulada J’ai versé le poison dans cette coup d’or, donde Cléopâtre ofrece a cualquiera de sus esclavos que se atreva a beber venenoen una copa dorada un beso suyo.

La partitura contiene esa voluptuosidad que Massenet sabía imprimir a sus óperas ambientadas en el exótico oriente y que es también audible en otro título no muy conocido de él: Thaïs. En nuestros días ha adquirido cierta notoriedad gracias a Montserrat Caballé, que cantó en versión concierto este título.

La versión que les dejo a manera de ilustración fue grabada en 2006 por Renée Fleming para su álbum “Homage: The Age of the Diva”. Fleming ha destacado como una gran intérprete de Massenet, en especial por sus retratos de Manon y Thaïs (aunque también cantó Salomé de L’Herodiade). En esta aria, Fleming imprime cierto aire de sensualidad ayudada por su morbideza y melancolía como sentimiento. Personalmente, creo que ella podría hacer una grabación estupenda del rol completo, veamos si más adelante lo aborda.

J’ai versé le poison dans cette coupe d’or.
Quiconque effleurera ses bords,
en la vidant boira la mort!
Mais à celui qui la prendra mon baiser viendra répondre
à son baiser!
Et j’offrirai mon doux regard…oui, j’offrirai mon
regard le plus tendre…mon doux regard… mon doux
baiser le plus tendre!
Ô mes esclaves, parmi vous, en est-il un qui m’aime et
me désire assez, pour vouloir se griser… d’une caresse?
Ô mes esclaves, parmi vous, en est-il un qui m’aime et
me désire assez? Il connaîtra mon doux regard…il connaîtra
mon plus tendre baiser!

Published in: on enero 13, 2011 at 3:52 am  Dejar un comentario  

Oro, apuestas y una dama – La Fanciulla del West desde la MET Opera

Fue el día de ayer que tuvo lugar la quinta transmisión de la temporada 2010-2011 en HD desde la MET Opera. Se trató de una de las óperas de Giacomo Puccini y que recién cumplió su aniversario centenario en el mismo teatro: La Fanciulla del West, ópera en tres actos.

Los involucrados en esta función de matinée fueron como sigue:

Minnie: Deborah Voigt
Dick Johnson: Marcello Giordani
Jack Rance: Lucio Gallo
Joe: Michael Forest
Bello: Richard Bernstein
Harry: Adam Laurence Herskowitz
Happy: David Crawford
Sid: Trevor Scheunemann
Sonora: Dwayne Croft
Nick: Tony Stevenson
Ashby: Keith Miller
Cartero: Edward Mout
Castro: Jeff Mattsey
Billy Jackrabbit: Philip Cokorinos
Wowkle: Ginger Costa-Jackson

Producción: Giancarlo del Monaco
Dirección Musical: Nicola Luisotti

Por alguna razón que aún no entiendo, Fanciulla nunca ha contado con el mismo favor de parte del respetable que sus otras hermanas como Tosca, Butterfly, etc. Tal vez sea por que se considere que hay mucho relleno, o ese final feliz que no termina de cuajar, en realidad no tengo idea, lo cierto es que no es un título nada fácil de cantar y tampoco de es fácil de dirigir. He aquí el resultado (bastante personal) de la función de ayer.

Es la primera vez que escucho a Deborah Voigt en un papel pucciniano, suelo asociar su nombre a Wagner o Strauss. No es que sea mala cantante, sin embargo creo que el repertorio verista le es algo ajeno (a pesar de que ya ha cantado más papeles italianos). Su timbre suena desgastado y en momentos apagado. Aún así, aún muestra algunos brillos. Es muy aplaudible su compenetración con el personaje, mostrándose muy histriónica y simpática. Veamos qué tal le va en su próximo debut en el rol principal de Die Walküre de Wagner (y de la cual también habrá transmisión).

Cumplidor y hasta destacable pondría la labor de Marcello Giordani. El tenor consentido de la MET ha sacado la casta, sobre todo en las notas agudas que tan seguras son en él, con sus respetivos puntos flacos en los graves (y Dick Johnson tiene varias notas bajas), pero que ha salido avante en todo. Comprende el canto verista y eso es notable.

Quién no terminó de agradarme, para nada, ha sido el barítono Lucio Gallo. Voz gruesa y carente de morbideza, muy bruta, y no por tratarse de una ópera verista debe declamarse ni gritarse, sino cantar.

El resto de los comprimarios, sin falta alguna, destacando quizá a Dwayne Croft como Sonora y a Keith Miller como Ashby.

Muy acertada la orquestación de Nicola Luisotti, conservando el sello de Puccini en la partitura y apoyando a los cantantes en todo momento, dirigiendo a la orquesta todoterreno de la MET.

La tradicionalista producción de Giancarlo del Monaco puede verse en un DVD grabado con anterioridad, dónde el trío principal está compuesto por Barbara Daniels, Plácido Domingo y Sherrill Milnes.

La siguiente transmisión a proyectarse en diferido será de la ópera contemporánea Nixon In China de Adams ya no el 12 de febrero, sino el siguiente fin de semana a ese día (19 de febrero), en teoría por algunos problemas técnicos, donde James Maddalena hará el papel principal.

Hasta entonces, y si no sucede algo antes, la crónica.

Published in: on enero 9, 2011 at 12:47 pm  Comments (1)  

Mitos (estúpidos) y realidades de la ópera…

Muchas veces me ha ocurrido (quiero creer que no soy el único) que cuando la gente se entera de que me gusta la ópera, me salen con frases de éste tipo (cuando atinan a decir algo):

– ¿Ópera? ¿En serio? ¿Eso debe ser aburrido, no?
– ¿O sea que a ti te gusta ver a las gordas con trenzas rubias y cuernotes?
– A mi me aburre eso porque no le entiendo.
– ¿A tu edad oyendo esas cosas?
– Qué interesante. A mí también me gusta la ópera. Me gusta mucho una que dice O mio bambino o algo así.
– ¡Ay qué padre! A mí también me gusta como canta la Sara Brigman y el cieguito, Andrea Bocheli
– Yo solo conozco al Pavaroti y a Plácido Domingo.

Ante tales frases, y dependiendo de la persona y las circunstancias, trato o de contener la risa (o el enojo) que dichas oraciones me causan o prefiero cambiar el tema de manera educada.

Soprano Wagneriana

En esta ocasión, me gustaría desmentir estos mitos o ideas equivocadas que genera la palabra “Ópera” (al menos en los casos que me ha tocado escuchar). O más bien, sería lo que me gustaría haber respondido a las personas que me dijeron frases como las anteriores.

+ ¿Ópera? ¿En serio? ¿Eso debe ser aburrido, no?

Si, es en serio, me gusta la ópera. Creo que soy muy novel aún (aunque en dos años he aprendido muchas cosas y jamás terminaré de aprender) en este asunto, sin embargo, cada día aprendo y descubro o una obra, o un compositor, o un cantante, o un término o una grabación. La ópera, sobre todo para los que estamos muy verdes, es un mundo muy basto de conocer y escuchar, prácticamente uno jamás podría cansarse de descubrir más y más tópicos referentes a esa palabra.

+ ¿O sea que a ti te gusta ver a las gordas con trenzas rubias y cuernotes?

Yo aún sigo preguntándome: ¿De dónde salió tan disparatada idea? ¿Quién pinto a los cantantes de ópera de tal manera? Por que digo, no todas son así. La masa corporal no tiene ninguna relación directa con la potencia, timbre u otras características vocales. Actualmente, y siguiendo con los estándares de la moda, se prefiere a los cantantes con una buena figura, a veces eso se impone a la calidad de sus voces a la hora de contratarlos para tal o cual título. Vaya, no todas salen vestidas de Brunhildë (por lo de los cuernotes y trenzas rubias). 

+ A mi me aburre eso porque no le entiendo.

Esto es entendible, pero no justificable. Es triste que la mayoría de las personas deba entender lo que se canta (ya sea ópera o canciones populares o de moda) para decidir si les gusta o no, sobre todo cuando la música puede ser tan descriptiva y provocar una emoción, o al menos una decisión si “gusta o no”. Desgraciadamente, el que la ópera se cante en idiomas como el italiano, francés, alemán, ruso, eslavo o inglés impide que mucha gente se atreva a ir a la ópera. Si ni con zarzuela.

 + ¿A tu edad oyendo esas cosas?

¿Y qué tiene de malo? Hoy en día existe una gran cantidad de gente joven que gusta del arte lírico. Prefiero escuchar las exuberancias barrocas de Händel, la delicadeza clasicista de Mozart, las contagiosas melodías verdianas o el lirismo wagneriano que lo que se hace hoy en día y que muchos tienen el atrevimiento de llamar música. No entraré en detalles de aquellas “corrientes musicales actuales” a las que me refiero, por qué luego la gente es muy susceptible con los gustos.

+ Qué interesante. A mí también me gusta la ópera. Me gusta mucho una que se llama O mio BAMBINO o algo así.

No, O mio babbino caro (que así se escribe) no es una ópera, es un aria. Un aria es un fragmento vocal cuya justificación es la de dar a conocer el pensamiento o discurso de un personaje dentro de la ópera, que es la historia que se desarrolla. Arias son “Voi che sapete”, “Un bel dì vedremo”, “Celeste Aìda”, etc. y óperas son “La Bohème”, “Manon”, “Rinaldo”, etc.

+ ¡Ay qué padre! A mí también me gusta como canta la Sara Brigman y el cieguito, Andrea Bocheli

Bueno, vamos por partes. Lo primero es que son Sarah Brightman y Andrea Bocelli. Lo segundo es que la gente en común tiende a pensar que son cantantes de ópera por que llevan el adjetivo “soprano” o “tenor” que su disquera, los medios de comunicación o ellos mismos quizá se han adjudicado, siendo que por se necesita más que ser soprano o tenor para poder cantar ópera como tal. Ambos artistas son estándartes de lo que se le llama “Classical Crossover”, que no, no es ópera.

No ahondo más en esto porque me gustaría desarrollar éste tema en otra entrada futura.

+ Yo solo conozco al Pavaroti y a Plácido Domingo.

 Es natural que la gente conozca más a Luciano Pavarotti (si, con doble t) y a Plácido Domingo, ya que han sido de los más expuestos en los medios, ya sea cantando en ruinas arqueológicas o a Miss Piggy de los Muppets, ambos han tenido una presencia importante en los medios. Pero de ahí a que sean los únicos tenores del mundo de la ópera, sería una vil mentira.

Contrario a lo que muchos piensan, la ópera es un tema de actualidad y muy vigente. Es un arte que lleva más de 400 años de existencia y que aún tiene más para dar. No se trata solo de una persona fornida dando gritos desesperantes en medio de un escenario mientras un señor agita un palo en un foso.

Y a ustedes, ¿les ha pasado algo similar?

Published in: on enero 5, 2011 at 12:52 pm  Comments (17)