Juan Diego Flórez

Debo admitir que no soy precisamente un diletante de las voces masculinas (a no ser que sean de contratenor), aunque ello no me impide reconocer las cualidades y belleza de un timbre, pertenezca a un hombre o una mujer.

También confieso que tenía cierta reticencia a conocer más a fondo el arte de Juan Diego Flórez, puesto que cada escucha no podía objetarle nada en lo vocal, pero tampoco lograba conectar con él, supongo que se debe a que no es tan carismático como otros (léase Villazón, a quien entonces lo tenía en un pedestal). Todas esas barreras fueron derrumbadas cuando escuché esto:

Me es difícil imaginar que las primeras presentaciones vocales de Flórez fueran con canciones de Led Zepellin y Los Beatles cuando siempre lo he visto haciendo con la coloratura lo que se le da la gana (bueno, es un decir).

Nacido de padres artistas en 1973 en la capital de Perú, Juan Diego Flórez Salom realizó sus estudios vocales en el Conservatorio Nacional de Música de Lima en 1990 alentado por su profesor Genaro Chumpitzi, a quien había conocido en educación secundaría y que le había dado sus primeras lecciones de impostación vocal y ayudado a participar en eventos. Ya dentro del Conservatorio, logró cantar como solista en la Misa de Coronación de Mozart y en la Petite Messe Solennelle de Rossini.

Comienza sus estudios en el Instituto Curtis de Filadelfia, E.E. U.U. en 1993, donde participó en algunas representaciones estudiantiles cantando papeles del repertorio belcantista (mismo repertorio que aún hace), incluso tomó clases con la respetada Marilyn Horne. Es en 1994 cuando Flórez conoce al tenor (también peruano) Ernesto Palacio, quien lo invita a la grabación de la ópera Il Tutore Burlato de Martin i Soler. Desde entonces es maestro y mentor de Flórez.

Con 23 años y una pequeña participación en la ópera rossiniana Ricciardo e Soraide en el Rossini Festival que se realiza anualmente en la ciudad de Pésaro, Flórez tiene que reemplazar a Bruce Ford en el papel del tenor principal en Matilde di Shabran, llegándole de manera inesperada (como suele sucederle a las grandes estrellas) la aprobación del público y el éxito inminente. Ese mismo año debuta en el prestigioso Teatro alla Scala de Milán como Il Cavaliere Danese en Armide de Glück, desde entonces, su carrera internacional ha venido en ascenso, siguiéndose sus debuts en importantes casas de ópera, como la Wiener Staatsoper y la MET Opera de Nueva York.

Juan Diego ha sido distinguido con diferentes premios y condecoraciones, tanto de su natal Lima como de muchos países europeos. Además, ha logrado hacerse de un lugar dentro de los grandes nombres operísticos, al grado que Plácido Domingo lo ha nombrado como “el tenor ligero más grande de todos los tiempos” y el desaparecido Luciano Pavarotti lo consideró como su posible “sucesor” (algo que nunca terminé de entender, ya que apenas si comparten repertorio). Ha compartido el escenario (y realizado grabaciones) tanto con figuras consagradas como Edita Gruberová y con colegas contemporáneos como Natalie Dessay, Annick Massis, Cecilia Bartoli, etc.

Todo esto ha sido gracias a la técnica vocal y a la brillantez de su timbre, su exquisito fraseo, la perfecta dicción en italiano y francés (idiomas en los que más ha cantado), su facilidad en la coloratura y su destacable fiato. Estás características lo vuelven como el cantante ideal para abordar el repertorio belcantista con especial énfasis en Rossini (del cual, ha cantado gran número de sus óperas), aunque también ha cantando en óperas de Bellini, Donizetti, llegando a Verdi y Puccini. Ha realizado algunas incursiones en pequeños papeles mozartianos y franceses, compositores que tiene planeado cantar más en el futuro, sin olvidarse de los anteriores.

Personalmente, me gusta mucho la voz de Juan Diego Flórez. Es un correcto actor y un cantante más que solvente, tal vez sea ésta cualidad la que más valoro en él, ya que logra transmitir con la voz y sus exactitudes respecto a la partitura y comunicarse con la audiencia. Considero que es un cantante que puede verse, pero que definitivamente puede disfrutarse más en la mera escucha. Destaco sus creaciones como Il Conte Almaviva de Il Barbiere di Siviglia, Don Ramiro en La Cenerentola (ambas de Rossini), Tonio en La Fille du Régiment de Donizetti y Elvino en La Sonnambula de Bellini.

A fin de recrearse con su arte, les dejo este recital que se llevo a cabo en Paris el 20 de octubre de 2004. Acompañado de la Orchestre Nacionale de France y el Choeur de Radio France y dirigido por Enrique Mazzola, Flórez ofrece parte de su mejor repertorio, cantando arias de Il Barbiere di Siviglia, Il signor Bruschino, Semiramide y La Cenerentola de Rossini, Le Fille du Régiment, L’Elisir d’Amore y Rita de Donizetti, Rigoletto de Verdi y como encore la famosa canción Granada de Agustín Lara. Una verdadera gozada (perdón por la expresión, pero solo así se me ocurre describir estas grabaciones).

 

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Published in: on enero 15, 2011 at 12:01 pm  Dejar un comentario  

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