Victoria de los Angeles como Cio Cio San

Anuncios
Published in: on junio 14, 2012 at 7:23 pm  Dejar un comentario  
Tags:

Oro, apuestas y una dama – La Fanciulla del West desde la MET Opera

Fue el día de ayer que tuvo lugar la quinta transmisión de la temporada 2010-2011 en HD desde la MET Opera. Se trató de una de las óperas de Giacomo Puccini y que recién cumplió su aniversario centenario en el mismo teatro: La Fanciulla del West, ópera en tres actos.

Los involucrados en esta función de matinée fueron como sigue:

Minnie: Deborah Voigt
Dick Johnson: Marcello Giordani
Jack Rance: Lucio Gallo
Joe: Michael Forest
Bello: Richard Bernstein
Harry: Adam Laurence Herskowitz
Happy: David Crawford
Sid: Trevor Scheunemann
Sonora: Dwayne Croft
Nick: Tony Stevenson
Ashby: Keith Miller
Cartero: Edward Mout
Castro: Jeff Mattsey
Billy Jackrabbit: Philip Cokorinos
Wowkle: Ginger Costa-Jackson

Producción: Giancarlo del Monaco
Dirección Musical: Nicola Luisotti

Por alguna razón que aún no entiendo, Fanciulla nunca ha contado con el mismo favor de parte del respetable que sus otras hermanas como Tosca, Butterfly, etc. Tal vez sea por que se considere que hay mucho relleno, o ese final feliz que no termina de cuajar, en realidad no tengo idea, lo cierto es que no es un título nada fácil de cantar y tampoco de es fácil de dirigir. He aquí el resultado (bastante personal) de la función de ayer.

Es la primera vez que escucho a Deborah Voigt en un papel pucciniano, suelo asociar su nombre a Wagner o Strauss. No es que sea mala cantante, sin embargo creo que el repertorio verista le es algo ajeno (a pesar de que ya ha cantado más papeles italianos). Su timbre suena desgastado y en momentos apagado. Aún así, aún muestra algunos brillos. Es muy aplaudible su compenetración con el personaje, mostrándose muy histriónica y simpática. Veamos qué tal le va en su próximo debut en el rol principal de Die Walküre de Wagner (y de la cual también habrá transmisión).

Cumplidor y hasta destacable pondría la labor de Marcello Giordani. El tenor consentido de la MET ha sacado la casta, sobre todo en las notas agudas que tan seguras son en él, con sus respetivos puntos flacos en los graves (y Dick Johnson tiene varias notas bajas), pero que ha salido avante en todo. Comprende el canto verista y eso es notable.

Quién no terminó de agradarme, para nada, ha sido el barítono Lucio Gallo. Voz gruesa y carente de morbideza, muy bruta, y no por tratarse de una ópera verista debe declamarse ni gritarse, sino cantar.

El resto de los comprimarios, sin falta alguna, destacando quizá a Dwayne Croft como Sonora y a Keith Miller como Ashby.

Muy acertada la orquestación de Nicola Luisotti, conservando el sello de Puccini en la partitura y apoyando a los cantantes en todo momento, dirigiendo a la orquesta todoterreno de la MET.

La tradicionalista producción de Giancarlo del Monaco puede verse en un DVD grabado con anterioridad, dónde el trío principal está compuesto por Barbara Daniels, Plácido Domingo y Sherrill Milnes.

La siguiente transmisión a proyectarse en diferido será de la ópera contemporánea Nixon In China de Adams ya no el 12 de febrero, sino el siguiente fin de semana a ese día (19 de febrero), en teoría por algunos problemas técnicos, donde James Maddalena hará el papel principal.

Hasta entonces, y si no sucede algo antes, la crónica.

Published in: on enero 9, 2011 at 12:47 pm  Comments (1)  

100 años de muchachas y tabernas en el Oeste.

Y es que es precisamente el 10 de Diciembre de 1910 que La Fanciulla del West se estrenó por vez primera en todo el mundo en el teatro de la Metropolitan Opera.

Basada en la obra “The Girl of the Golden West” de David Belasco (muy al estilo western) y con libreto de Guelfo Civinini y Carlo Zangarini, Puccini estrenó hace 100 años ésta su séptima ópera con un reparto de lujo: Emmy Destinn como Minnie, la respetada tabernera del bar californiano ‘La Polka’, Enrico Caruso como el bandido Dick Johnson (alías Ramerrez) y Pasquale Amato como el sheriff Jack Rance. La dirección orquestal corrió a cargo del legendario Arturo Toscanini.

Aunque la obra fue bien recibida en su estreno en Estados Unidos, en Europa no sufrió la misma suerte, con excepción quizá de Alemania. Sin embargo, su escucha vale mucho la pena, Puccini nos ofrece una orquestación muy bella, a momentos muy densa (mostrando influencia del estilo straussiano) y un continuo parlando, al grado de no existir muchos momentos líricos de lucimiento vocal para los cantantes (a excepción quizá de dos arias, para soprano y tenor).

Actualmente, en la casa dónde fue estrenada por primera vez (la MET Opera) lleva a cabo una serie de funciones a manera de festejo por el centenario de la obra, encabezando el reparto Deborah Voigt, Marcello Giordani y Lucio Gallo.

El siguiente video es la llamada ‘escena de las cartas’ dónde por medio de una partida de póker, Minnie se juega la vida de Dick Johnson y su amor por él ante el sheriff Jack Rance. Minnie fue uno de los caballos de batalla de la soprano italiana Renata Tebaldi y es en esta grabación dónde demuestra lo apasionado de su canto, aunque con una voz ya en declive. En ese año (1970) completaban el reparto el tenor Sandor Konya y el barítono Giangiacomo Guelfi, aunque en este clip el barítono es Anselmo Colzani, quién sustituyó a Guelfi en prácticamente todas las funciones.

Published in: on diciembre 10, 2010 at 12:03 pm  Dejar un comentario  

Tosca de Puccini – Para escuchar y ver –

Es común que una obra tan popular como Tosca tenga un buen número de versiones grabadas tanto en audio y video con distintos cantantes y directores musicales, sin embargo solo algunas realmente logran transmitir toda la intensidad y dramatismo de éste título, rayando en la perfección. Algunas más no son ni buenas ni malas, sino todo lo contrario; mientras que otras no debieron grabarse nunca. Todo esto claro está, desde mi humilde y subjetivo punto de vista.

Quizá la grabación mejor lograda y en el que muchos expertos críticos coinciden, es la realizada por la EMI en 1953 con la más exitosa terna: Maria Callas, Giuseppe di Stefano y Tito Gobbi, con la dirección musical de Víctor de Sabata. La Divina hace una verdadera creación de la heroína pucciniana más intensa, hace suyo el papel y es casi palpable, Di Stefano nos regala un canto heroico y correctísimo que da cómo resultado un ardiente Caravadossi, mientras que Tito Gobbi logra presentar la esencia del Scarpia sadico, maquiavélico y vulgar (por que el personaje lo es).

Llaman la atención otras grabaciones como la hecha por Renata Tebaldi, Mario del Monaco (a pesar de su necedad de batallar con la orquesta) y George London con Francesco Mollinari-Pradelli a la batuta. Otra muy destacable es la realizada por Herbert von Karajan y en dónde se reúnen Leontyne Price (a pesar de su rara dicción italiana), Giuseppe di Stefano y Giuseppe Taddei.

Desgraciadamente, no todas las grabaciones pueden ser “las mejores” y el hecho de que grandes intérpretes (en otros repertorios) se encuentren en ellas no garantizan el éxito de las mismas. Ese es el caso de la versión realizada por Galina Vishnévskaya (que graba el rol muy tardiamente), Franco Bonisolli y Matteo Manuguerra con la dirección de Mstislav Rostropovich. Otra que sufre la misma suerte es la hecha por sir Georg Solti a la batuta con Kiri Te Kanawa (la Tosca más amanerada que un servidor ha podido escuchar), Giacomo Aragall y Leo Nucci. También existe una realizada por Herbert von Karajan, dirigiendo a Katia Ricciarelli (totalmente fuera de estilo), Josep Carreras (cuyos problemas vocales comenzaban ya) y Ruggero Raimondi.

Grabaciones en video también han surgido varias, siendo quizá la más celebre la realizada por Gianfranco Bosio que dirige a Raina Kabaivanska, Plácido Domingo y Sherril Milnes en las auténticas locaciones romanas dónde se desarrolla la trama. Interesante también resulta la filmada en vivo en el escenario de la MET Opera de Nueva York en 1985 con el elaborado montaje de Franco Zeffirelli con la terna integrada por Hildegard Behrens, Plácido Domingo (de nuevo) y Cornell MacNeil. Igualmente cabe resaltar la realizada por el director Benoit Jacquot, estelarizada por la polémica pareja operística estrella de aquel entonces (año 2000) que eran Angela Gheorghiu y Roberto Alagna con Ruggero Raimondi.

Para terminar ésta serie de post dedicados a Tosca, quiero dejarles una grabación realizada en vivo en la MET Opera de Nueva York en 1962 con una terna conocedora de su respectivo rol: Leontyne Price (Floria Tosca), Franco Corelli (Mario Caravadossi) y Cornell MacNeil (Barone Scarpia). A pesar de la tan discutida falta de italianidad de la Price, la soprano está dotada de los medios necesarios para hacer una Tosca más que interesante. Franco Corelli da muestra del canto heroico interpretando al pintor, una voz en perfecto estado aunque con algunos momentos bruscos. MacNeil no llega a los límites perversos del personaje, pero su lectura no desmerece. La orquesta de la MET bajo la dirección de Kurt Adler.

Parte 1 y Parte 2

Junto a ésta grabación, quiero dejar otra más de destacable. El año es 1965, prácticamente los últimos momentos de gloria sobre el escenario de la Callas. Se trata de una de las funciones parisinas que hiciera La Divina de este título, entregándonos una Tosca más interpretada que cantada. Sus problemas vocales ya eran más que evidentes, sin embargo consigue emocionar volcándose en la parte interpretativa, engrandecidas por su profundo conocimiento del personaje. La acompañan en dicha función “su” Scarpia de cabecera, su gran amigo Tito Gobbi y el entonces no muy conocido Renato Cioni como Caravadossi. Dirige Nicola Rescigno. Disculparán que la grabación sea in-house, por lo tanto la calidad del sonido no es la mejor.

Parte 1 y Parte 2

Published in: on agosto 12, 2010 at 8:02 am  Comments (6)  

Tosca de Puccini – Antecedentes –

Desde luego que el argumento Tosca no es invención propia de Puccini (como muchos otros ejemplos). La Tosca es original de Victorien Sardou, creada para la francesa Sarah Bernhardt, una de las más reputadas actrices de su tiempo (reputada por famosa, no por otra cosa). Desde luego que muchos compositores estaban interesados en convertirla en ópera y para eso debían hacerse del permiso de Sardou, pero fue Giulio Ricordi quién logró hacerse de él, tras una serie de pegas que el autor francés pusó, pretextos generados por su avaricia.

Ricordi comisionó a Luigi Illica y Giuseppe Giacosa, sus dos nuevos libretistas, para adaptar y crear el libreto de ésta ópera. Illica sería el encargado de la adaptación de la trama y Giacosa de transfromarla a verso. Es sabido que Illica tuvó muchos problemas para adaptar la historia y tuvo que hacer númerosos cortes, supresión de actos enteros del original de Sardou y eliminar personajes.

Había sido Puccini quién había alentado a Ricordi a conseguir los derechos de la Tosca sin embargo no era él, de manera inicial, quién le pondría música, sino algún otro compositor que también trabajaba para Ricordi, algún compositor nada famoso ya que sino, su nombre sería recordado. Después de varios retrasos y pleitos por definir quién escribiría la música, Puccini fue elegido finalmente para dicha encomienda y en noviembre de 1986 se le entregó el libreto casí en su forma definitiva. Desgraciadamente su empeño y atención se verían desviados de éste asunto enmedio de tantos viajes para asistir a las primas en diversos teatros de su ópera anterior La Bohème, entre otros compromisos.

Era 1898 cuando por fin la música de Tosca comenzó a escribirse en forma en total soledad durante la estancia de Puccini en la villa del Marqués Mansi, en la región italiana de Monsagrati, concluyéndola casi en su totalidad para finales de Septiembre del año siguiente (gracias a la mania de Puccini por escribir y deshacer la partitura).

Sería el 14 de enero de 1900 la fecha elegida para la prima de Tosca, en el Teatro Costanzi de la ciudad de Roma. Tito Ricordi, hijo de Giulio, fue el encargado de todos los preparativos para la ocasión, comisionando a Adolf Hohenstein la puesta y a Leopoldo Mugnone la dirección musical. El reparto de cantantes que prestarían sus voces era el siguiente:

Hariclea Darclée – Floria Tosca
Emilio de Marchi – Mario Caravadossi
Eugenio Giraldoni – Barone Scarpia
Ettore Borreli – Sagrestano
Enrico Giordani – Spoletta

Esa noche se dieron cita diversas personalidades políticas y culturales (cualquier parecido con lo que sucede hoy en día, es mera coincidencia) de la ciudad, entre ellos la Reina Margherita con varios de sus ministros, también Pietro Mascagni y Francesco Cilèa, y desde luego la prensa. La función terminó enmedio de bises y saludos al escenario de los cantantes y de Puccini, lo cuál daba como resultado el éxito rotundo que continua hoy en día, aún con las fuertes críticas de la prensa al día siguiente, tachando la rama de violenta y sadista, pero admitiendo la indiscutible belleza de la música.

Desafortunadamente no hay grabación de ésta psicofonía (perdón, grabación), pero aquí dejo una grabación de la voz de la soprano Haricela Darclée, para darnos una idea muy vaga de como sonó por primera vez Tosca:

Published in: on agosto 8, 2010 at 1:56 am  Dejar un comentario  

Tosca de Puccini – Grandes momentos líricos –

Tosca de Puccini ofrece varios momentos muy líricos, que se han ganado un lugar muy importante en la memoria y gusto de varios operomanos (y bueno, son los más aplaudidos en cualquier lugar que se escuchen).

El primer momento importante (desde el punto de vista vocal para alguno de los cantantes involucrados) es el primer aria de Caravadossi ‘Recondita Armonia’ que la canta mientras pinta el retrato de Maria Magdalena en el templo de Sant’Andrea della Valle. En ella compara la belleza rubia de la mujer que pinta con la de su amante Tosca y termina exaltando su amor por ésta última.

 

Recondita armonia
di bellezze diverse!…
È bruna Floria,
l’ardente amante mia…
E te, beltade ignota,
cinta di chiome bionde!
Tu azzurro hai l’occhio,
Tosca ha l’occhio nero!
L’arte nel suo mistero
le diverse bellezze insiem confonde;
ma nel ritrar costei
il mio solo pensiero,
il mio solo pensiero,
Tosca, sei tu!

Al final del primer acto, Scarpia canta su ‘Tre sbirri, una carrozza’ mientras se oye por acompañamiento las notas de un auténtico Te Deum ejecutado durante la liturgia romana como se acostumbraba en el tiempo en que se desarrolla la ópera (1800) con todo y el tono exacto de la campana que es un E1 (el Mi más bajo de la escala músical). Mientras se oyen los cánticos religiosos, Scarpia declara sus bajas intenciones (más bien, puercas) de deshacerse del pintor y de poseer a la cantante.

Tre sbirri… Una carrozza…
Presto!… seguila
dovunque vada!… non visto!…
provvedi!
Palazzo Farnese!
Va, Tosca!
Nel tuo cuor s’annida Scarpia!…
Va, Tosca!
È Scarpia che scioglie a volo
il falco della tua gelosia.
Quanta promessa nel tuo pronto sospetto!
Nel tuo cuor s’annida Scarpia!…
Va, Tosca!
A doppia mira tendo il voler,
né il capo del ribelle
è la più preziosa. Ah di quegli occhi
vittoriosi veder la fiamma
illanguidir con spasimo d’amore,
fra le mie braccia…
L’uno al capestro,
l’altra fra le mie braccia…
Tosca, mi fai dimenticare Iddio!
Te aeternum Patrem
omnis terra veneratur!

Durante el segundo acto, ocurre una de las escenas de ópera más intensas. Los implicados son los tres protagonistas. Suele denominarse como la ‘Escena de la Tortura’ y es precisamente eso, la doble tortura que ejerce Scarpia sobre Caravadossi para que confiese donde tiene al prófugo ex-consúl y la que ejerce sobre Tosca para que confiese si es que su amante no quiere hacerlo. La tercia de cantantes involucrados es puesto al máximo en éste pasaje, lleno de gritos, lamentos y gemidos de dolor.

Ya casi al final del segundo acto, y después de tanta tortura, viene el momento de lucimiento exclusivo para la diva. Se trata de el único aria compuesto para soprano: ‘Vissi d’arte’, también conocido como la ‘Plegaria de Tosca’. En ella, la cantante expresa su pesar (más bien su frustración) de que a pesar de que se porta bien, le pasan cosas horribles (tal como protagonista de telenovela de las 9).

Seguido de este pasaje, encontramos la escena de la muerte de Scarpia, donde Tosca accede en apariencia aceptar el precio del perverso Scarpia, y en el momento en que el muy cerdo quiere cobrar, ella lo asesina a puñaladas.

 

Vissi d’arte, vissi d’amore,
non feci mai male ad anima viva!…
Con man furtiva
quante miserie conobbi, aiutai…
Sempre con fe’ sincera,
la mia preghiera
ai santi tabernacoli salì.
Sempre con fe’ sincera
diedi fiori agli altar.
Nell’ora del dolore
perché, perché Signore,
perché me ne rimuneri così?
Diedi gioielli
della Madonna al manto,
e diedi il canto agli astri,
al ciel, che ne ridean più belli.
Nell’ora del dolore, perché,
perché Signore, perché
me ne rimuneri così?

En el último acto, encontramos el segundo aria de Caravadossi ‘E lucevan le stelle’ en dónde el personaje recuerda sus momentos con su amante y que a pesar de todo, aceptando que nunca ha amado más que nadie en la vida.

E lucevan le stelle…
ed olezzava la terra…
stridea l’uscio dell’orto…
e un passo sfiorava la rena…
Entrava ella, fragrante,
mi cadea fra le braccia…
Oh! dolci baci, o languide carezze,
mentr’io fremente
le belle forme disciogliea dai veli!
Svanì per sempre
il sogno mio d’amore…
L’ora è fuggita…
E muoio disperato!
E non ho amato mai tanto la vita!…

El final se presenta como algo inesperado e inusitado hasta entonces (y tremendamente impactante para su tiempo). Tosca al comprobar que ha sido engañada, cae en un estado de locura y termina arrojándose desde lo alto del Castel Sant’Angelo antes que entregarse a la justicia por su crimen.

Como pequeño dato curioso, Puccini en su afan de mantener un ambiente romano de inicios del decimonónico lo más realista posible, incorporó algunos versos del poeta romano Giggi Zanazzo para un stornello en dialecto romano, que se transformaría en el pequeño canto del pastorcillo y que puede escucharse al inicio del tercer acto.

Io de’ sospiri.
Ve ne rimanno tanti
Pe’ quante foje
Ne smoveno li venti.
Tu me disprezzi.
Io me ci accoro,
lampena d’oro
Me fai morir!

Published in: on julio 29, 2010 at 9:43 am  Dejar un comentario  

Tosca de Puccini – Generalidades –

El día de hoy, comienzo con una serie de entradas dedicadas a una de las óperas italianas más famosas del repertorio: Tosca de Giacomo Puccini.

La razón es que ésta fue la primera ópera totalmente montada a la que asistí en mi corto tiempo de escuchar ópera. Fue hace poco más de dos años que asistí a una función de la Tosca en el Palacio de Bellas Artes (si, antes de que lo cerraran por reparaciones), estelarizada por Olga Romanko, Fernando de la Mora y Carlos Almaguer. De la cuál solo eran destacables los cantantes, por que la escenografía era realmente horrenda y la orquesta de Bellas Artes sonaba desganada y sin brío.

A poco más de un siglo de haberse estrenado, Tosca sigue gozando de una gran popularidad y es común verla en los grandes escenarios hoy en día.

¿Sobre que va la trama? La acción se localiza en Roma, el 14 de julio de 1800, mismo día de la victoria de Napoleón sobre las tropas austriacas que invadían gran parte de Italia. La protagonista es Floria Tosca, una célebre cantante, una mujer temperamental y celosa (más bien paranoica). Ella tiene a su amante, el pintor Mario Caravadossi, al que cela constantemente (aunque él tampoco era una blanca paloma), que ayuda a un prófugo y ex-consúl romano amigo suyo a esconderse en su villa. Éste es perseguido por el jefe de la policia en Roma, el Barón Scarpia, un sádico y perverso personaje, que desea a Tosca y no dudará en hacer uso de sus artimañas para conseguir lo que quiere (como muchos en el poder). Tosca para salvar a Caravadossi de la pena de muerte por ayudar al prófugo y por sus ideas liberales infundadas por la victoria de Napoleón, deberá aceptar el chantaje de Scarpia que consiste en dejarle libre después de una ejecución falsa a cambio de sus favores, y cuando ésto está a punto de suceder, Tosca lo asesina a puñaladas. Finalmente, Tosca comprueba horrorizada que ha sido engañada, pues la dichosa ejecución simulada resulta ser verdadera y Caravadossi es muerto, y antes de entregarse a la justicia por el asesinato cometido, se arroja desde lo alto de un castillo.

La historia, que parece más bien una serie de eventos violentos y sangrientos, no gozó del favor general del público italiano en su prima, sin embargo, la belleza de su música y los momentos líricos que ofrece (que son más bien pocos en comparación de otras obras) han logrado que el público siempre quiera verla una y otra vez, al grado de ser una de las ópera más representadas en el mundo entero.

Published in: on julio 25, 2010 at 11:57 am  Comments (2)