Una canción rusa para hoy…

Mientras caminaba hace algunas horas por la calle, disfrutando del día con música varia en los oídos, el modo aleatorio escogió una bellísima canción rusa de Sergei Rachmaninov (o Rájmaninov, como gusten) que hace tiempo no escuchaba: Ne poy, krasavica, pri mne” (No cantes para mi, lejana doncella), o mejor conocida como “The Georgian Song”.

Como les he contado anteriormente, para este tipo de clima frío y lluvioso (que ha caído desde ayer en el Valle de México) me dan ganas de ponerme un poco de ópera y canciones rusas, obras rusas en general. Las percibo como obras cargadas de una gran nostalgia, de una melancolía indescriptible que solo se capta instantáneamente.

A pesar de lo que considera un amigo mío muy cercano, sí me gusta la voz de Anna Netrebko, ese timbre cremoso que posee sin necesidad de sonar tan metálico. Amo sus grabaciones en lenguas eslavas y me parece que en alemán no lo hace nada mal, pero cuando se pone de reina belcantista no la aguanto (lo siento, es la verdad). Para su disco de arias y canciones rusas del 2006, la Netre grabó esta misma canción de la que les hablo, la cual les dejo a continuación, con una traducción muy libre del texto.

¡Oh, no cantes para mi, lejana doncella
esas canciones de la triste Georgia,
me recuerdan
lejanas costas y otra vida!

¡Ay, tu cruel canto
remueven todos mis recuerdos!
De la estepa, de la noche, de la luz de la luna,
brillando sobre una pobre, distante niña.

Contemplándote, puedo olvidar
esa dulce y fatal visión;
pero cuando cantas
aparece de nuevo delante de mí.

¡Oh, no cantes para mi, lejana doncella
esas canciones de la triste Georgia,
me recuerdan
lejanas costas y otra vida!

A seguir disfrutando de este hermoso clima, que con éstos últimos calores tan descorteses, representa un auténtico respiro.

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Published in: on junio 17, 2012 at 1:06 pm  Dejar un comentario  

Victoria de los Angeles como Cio Cio San

Published in: on junio 14, 2012 at 7:23 pm  Dejar un comentario  
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L’amor è qual vento

De todas las óperas que G. F. Händel compuso en Inglaterra, quizá sea Orlando la más atípica. Contiene drama, tragedia y patetismo, lo cual la vuelve en una opera seria, sin embargo, también contiene ciertas partes tan propensas a la comedia tan propias de una opera buffa que el mismo Jacques Offenbach podría haber compuesto música de manera exquisita. Además de otras razones.

Orlando fue estrenada el 27 de enero de 1733, luego de haberse pospuesto cuatro días después de la planeación original debido a una “indisposición” de los cantantes principales. Basada en el poema épico Orlando Furioso de Ludovico Ariosto y también en el libretto de Carlo Sigismondo Capeci L’Orlando, overo la gelosa pazzia, sin embargo el libretista que hizo esta adaptación para Händel aún permanece en el misterio. Nos narra la historia del paladín Orlando, enamorado de la princesa Angélica que no le corresponde por amar a Medoro. Este triángulo amoroso ya por si solo nos ofrece muchas posibilidades de lucimiento vocal para los cantantes, siendo agregados por el compositor la pastora Dorinda y el mago Zoroastro.

Fue la soprano Celeste Gismondi la encargada de encarnar a Dorinda en su estreno, papel hecho por el compositor a la medida de la cantante. La Celestina, como se le conocía antes en Nápoles, era una reputada cantante de intermezzi (intermedios cómicos intercalados en las óperas serias de aquél entonces) gracias a sus grandes virtudes vocales. No se sabe a ciencia cierta cómo es que Händel supo de ella, lo cierto es que quedó impresionado por ella y trabajaría con ella en varias ocasiones en Inglaterra. Dos años después del estreno de Orlando, muere en plena juventud víctima de una persistente enfermedad.

Hace dos días estaba viendo on line el video del reciente Orlando gracias a la página del teatro “La Monnie de Munt” había subido a su servidor, grabado no hace mucho. El reparto encabezado por Bejun Mehta en el papel principal y la dirección orquestal de René Jacobs me parecían por de más interesante y por eso decidí mirar la grabación, totalmente gratis. Me ha gustado mucho.

Fue aquí donde me encontré una de esas joyas barrocas que uno no espera encontrarse. Me refiero al aria del personaje de Dorinda: “L’amor è qual vento” (El amor es como viento). No me había percatado mucho de este bello pasaje, a pesar de que ya tengo escuchado este título barroco (dicho sea de paso, lo escuché hace bastante tiempo).

L’amore è qual vento es la última participación solitaria de Dorinda en esta ópera. En ella, Dorinda nos narra las caprichosas maneras del amor, que al principio es gozo y después es tormento (¿les suena?).  Sunhae Im, soprano surcoreana y habitual colaboradora de René Jacobs, hace una interpretación por demás buena, y aunque por momentos me da la impresión de que su fiato no es suficiente y queda rebasada, no molesta.

Amor è qual vento
che gira il cervello:
ho inteso che a cento
comincia bel bello
a farli godere;
ma a un corto piacere
dà un lungo dolor.

Se uniti due cori
si credon beati,
gelosi timori
li fan sfortunati;
se un core è sprezzato
divien arrabbiato,
così fa l’amor.

Published in: on junio 8, 2012 at 7:36 pm  Dejar un comentario  

Ghena Dimitrova como Abigaille

Published in: on junio 4, 2012 at 2:12 pm  Dejar un comentario  

Beverly Sills como Elisabetta I

Feliz cumpleaños, Beverly Sills

Published in: on mayo 25, 2012 at 8:30 am  Dejar un comentario  

Joan Sutherland como Alcina

Published in: on mayo 21, 2012 at 1:51 pm  Dejar un comentario  

Birgit Nilsson como Salome

Happy Birthday Birgit Nilsson

Published in: on mayo 17, 2012 at 10:34 am  Dejar un comentario  

Bidù Sayao como Manon

Published in: on mayo 9, 2012 at 10:38 pm  Dejar un comentario  

Leonie Rysanek como Die Kaiserin

Published in: on mayo 7, 2012 at 1:36 pm  Dejar un comentario  

Depuis le jour

Bueno, después de unas vacaciones un poco prolongadas, regreso a este espacio. Ahora, les comparto esta obsesión musical que se ha apoderado de mi cabeza al grado de tararearla aún cuando estoy escuchando otra cosa (o sí, si es posible).

Gustave Charpentier jamás se destacó como un gran compositor operístico, a pesar de contar con trabajos sinfónicos interesantes y ser alumno del mismo Jules Massenet. Su obra más importante sería la ópera Louise, novela musical en cuatro actos estrenada el 2 de febrero de 1900 en la Opéra-Comique de Paris y que fue parte de la respuesta francesa al movimiento verista de la ópera italiana, alcanzando un éxito apabullante.

 La historia se centra en un Paris bohemio, en su gente de clase trabajadora, sus sueños y sus limitaciones. Louise es una joven costurera sometida al gris yugo de sus padres lo que la hace añorar su libertad y luchar por su amor por el poeta Julien, que le corresponde. Con esto ya tenemos suficiente para armar el drama que tanto nos gusta.

Depuis le jour, situada al inicio del tercer acto, es una de las más bellas páginas de música escritas. O como diría un querido amigo: es toda una poesía. Si lo queremos ver de una manera práctica, al momento de esta aria, la misma Louise confiesa que ya ha entregado sus favores a su amante. Pero si lo transportamos a esa realidad romántica y dramática, es un canto al triunfo por su nueva vida. Seguramente el cantar esta pieza fue el gran mérito que hizo que la carrera de la soprano escocesa Mary Garden tomara vuelo, después de asumir el rol en la octava función a partir del tercer acto.

Hoy en día, esta aria forma parte del repertorio de numerosas cantantes sopranos, aunque nunca hayan cantado la ópera completa. Habiendo tantas versiones, escojo esta de Anna Moffo grabada por ahí de la década de los 60’s (en el apogeo de su voz). La pasión en cada nota y frase que imprime La Bellissima en esta pieza no tiene igual.

Escúchenla, y enamórense de ella.

Depuis le jour où je me suis donnée,
toute fleurie semble ma destinée.
Je crois rêver sous un ciel de féerie,
l’âme encore grisée de ton premier baiser!
Quelle belle vie! Mon rêve n’était pas un rêve!
Ah! Je suis heureuse!
L’amour étend sur moi ses ailes!
Au jardin de mon coeur chante une joie nouvelle!
Tout vibre, tout se réjouit de mon triomphe!
Autour de moi tout est sourire, lumière et joie!
Et je tremble délicieusement
au souvenir charmant
du premier jour
d’amour!
Quelle belle vie!
Ah! je suis heureuse! trop heureuse…
Et je tremble délicieusement
au souvenir charmant
du premier jour
d’amour!

Published in: on abril 13, 2012 at 1:45 pm  Comments (1)