Y en un año, son 200…

Sí. Falta solo un año para celebrar el bicentenario de Wilhelm Richard Wagner, o Richard Wagner, considerado como uno de los más prominentes compositores de ópera.

Desde esta mañana, he estado escuchando Wagner (sí, solo Wagner). Comencé escuchando una grabación de Tristan und Isolde con Jon Vickers y Helga Dernesch dirigidos por el gran Herbert von Karajan. Después, me he puesto a escuchar diversos extractos de su obra operística que mantengo en mi iPod y que me hicieron viajar en medio del mar de gente que inunda nuestra caótica ciudad. Conductores como Erich Kleiber, Karl Böhm, Georg Solti, Herbert von Karajan, Clemens Krauss, dirigiendo voces como la de Birgit Nilsson, Wolfgang Windgassen, Kirsten Flagstad, Gwyneth Jones, Lauritz Melchior, Waltraud Meier, René Pape, etc.

No soy un acérrimo wagneriano, y no conozco toda su obra (pero ya estoy resolviendo eso), hasta confieso (yo y mis confesiones) que le tenía miedo (gran error el mío). Aún con eso, les dejo a manera de Top 5 de esos momentos wagnerianos que más me hacen vibrar (por ahora).

5. O du mein holden Abendstern de Tannhäuser

Una de las más bellas arias compuestas por Wagner, perteneciente a su ópera Tannhäuser. Este título aún conservaba la influencia romántica propia de la época, aunque ya se notaba el particular sello del alemán. Bellísimo fragmento.

4. Preludio al acto I de Parsifal.

Parsifal fue la segunda ópera que conocí de Wagner. Denominado por el mismo compositor como un “Festival Sacro-Dramático”, Parsifal trata de la leyenda del Santo Grial. No es de extrañar entonces que la partitura esté plagada de efectos místicos y grandes escenas. Los coros es una de las cosas que no deben pasarse por desapercibido.

3. Notung! Notung! Neidliches Schwert! de Siegfried.

La tercera jornada de la tetralogía del Anillo del Nibelungo atesora un momento que a me emociona tanto: la escena de la forja. Siegfried reconstruye a Notung, la espada que fuera de su padre Siegmund. ¡Me encanta!

2. La cabalgata de las valquirias de Die Walküre.

Quizá la música más poderosa que hasta el momento he escuchado. Y es que yo creo que debe ser una verdadera experiencia escuchar a una orquesta en vivo interpretar esto. ¿Se imaginan? Frecuentemente relacionada con la película Apocalypse Now de Coppola. Alguna vez cometí la locura de poner esto y subirle todo el volumen al iPod. Seguramente le provoqué un daño irreversible a mis oídos, pero no me arrepiento. ¡Gloria!

1. Liebestod de Tristan und Isolde.

Y este es (para mí) el momento cumbre de la música wagneriana. La “Muerte de Amor” que Isolda canta al final de éste título. Indescriptible lo que esto genera en mí. Quizá la responsable de que esto sea así sea la voz de la sueca Birgit Nilsson. Casi orgiástico.

Gracias Richard Wagner, por dejarnos páginas tan bellas, por hacernos vibrar (a los wagnerianos y a lo que no, también). Nos vemos el año que viene, para festejar tus 200.

Published in: on mayo 22, 2012 at 10:27 pm  Comments (4)